jueves, 21 de agosto de 2014

Marina Tsvietáieva


Cabello gris

Son la ceniza de los tesoros:
las pérdidas, las ofensas.
Son las cenizas, ante las que
se deshace el granito.

Paloma desnuda y luminosa
que vive sin pareja.
Cenizas de Salomón
ante la gran vanidad.

La terrible amenaza
del tiempo sin crepúsculo.
Significa que Dios estaba en mi puerta
mientras ardía la casa.

Señor de los sueños y de los días
que el caos no ahogará,
el espíritu de las tempranas canas
¡se eleva como una llama!

No me traicionaron los años
con un golpe en la nuca.
Estas canas son la victoria
de las fuerzas inmortales.


Marina Tsvietáieva
Marina, Moscú, 1939

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