martes, 31 de marzo de 2015



                      Youssef Nabil, Autorretrato con Botticelli , Florencia, 2009


               Vincent van Gogh,Techo de teja con chimeneas y torre de la Iglesia, 1888


                   Vincent van Gogh, Paisaje con el Oise,1890


                    Estudios de figuras y muralla del hospital Saint-Paul y otros, 1889


                   Vincent van Gogh, El patio del hospital en Arles, 1889


           Vincent van Gogh, Los árboles de pino en frente del muro del hospital, 1889


                      Vincent van Gogh, La noche estrellada, 1888

"Experimento un período de claridad aterradora en esos momentos en que la naturaleza es tan hermosa. Ya no estoy seguro de mí mismo, y las pinturas aparecen como en un sueño."

- Vincent van Gogh


lunes, 30 de marzo de 2015





Medio despierta en mi siesta de domingo
veo tres ventanas verdes
con tres luces distintas –
una al oeste, una al sur, una al este.
He olvidado que hay viejos amigos muriendo.
He olvidado que llego a la mediana edad.
¡En cada ventana tales susurros!
Los árboles persisten, agitados y sensuales,
tan gruesos como santos.
Veo tres gárgolas mojadas y cubiertas de pájaros.
Sus pieles brillan al sol como cuero.

Estoy en mi cama tan ligera como una esponja.
Pronto será verano.
Ella es mi madre.
Me contará una historia y me mantendrá dormida
sobre su piel afrutada y rolliza.
Veo hojas –
hojas limpias e inocentes,
hojas que nunca conocieron un sótano,
nacidas de su propia sangre verde
como las manos de las sirenas.

En mi paseo no pienso en el vagón oxidado.
No presto atención a las ardillas rojas
que saltan como máquinas al lado de la casa.
No recuerdo los auténticos troncos de los árboles
que están por debajo de las ventanas
orondos como alcachofas.
Me giro como un gigante,
mirando en secreto, conociendo en secreto,
nombrando en secreto cada mar elegante.

He ubicado mal el cinturón de Van Allen,
el alcantarillado y el desagüe,
la renovación urbana y los centros suburbanos.
He olvidado los nombres de los críticos literarios.
Yo sé lo que sé.
Soy la niña que fui,
viviendo la vida que fue mía.
Soy joven y estoy medio dormida.
Es un tiempo de agua, un tiempo de árboles.

- Anne Sexton, Three green windows


                       Kylli Sparre


"Y ahí estaba yo sentada y ahí estaba mi amiga Bryher que me trajo a Grecia. Ahora puedo volverme hacia ella, aunque no me muevo una pulgada ni rompo la observación cristalina y sostenida de la pared que está frente  a mí. Le digo a Bryher, “Aquí hubo cuadros. Al principio creí que eran sombras, pero son luz. Son objetos bastantes simples pero, desde luego, esto es muy extraño. Ahora puedo separarme de ellos si quiero, es sólo un problema de concentración. ¿Tú, qué opinas? ¿Debo parar o debo seguir?” Bryher dice sin vacilar, “sigue”.

...Había conocido gente extraordinariamente encantadora y dotada. Me habían alentado mucho o me habían ignorado y sin embargo ni alabanzas, ni negligencias importaban frente a las cuestiones más graves, la vida, la muerte.

...Y sin embargo, tan singularmente, sabía que esta experiencia, esta escritura en la pared frente a mí, no podía ser compartida con nadie, excepto con la muchacha que tan valientemente estaba a mi lado. Esta muchacha había dicho sin dudar “sigue”. Era ella la que en verdad tenía la distancia e integridad de la Pitonisa de Delfos. Pero yo, la desgastada y desarticulada...yo estaba viendo los cuadros, y yo estaba leyendo y escribiendo o recibiendo la visión interior. O quizás, de alguna manera, lo estábamos “viendo” juntas, porque sin ella, debo admitirlo, yo no hubiera podido continuar.”


- Del ensayo "Condiciones de trabajo: El mundo común de las mujeres", 1976, en "Sobre mentiras, secretos y silencios" de Adrienne Rich. La poeta H.D. sobre la visión que tuvo en la isla de Corfu, texto de su diario "Advientoincluido en su Tribute to Freud. 


             Federico Infante, "red"


                  Bailarinas de Isadora Duncan. New York 1920 por Arnold Genthe


                   Matisse. 132 boulevard du Montparnasse. Foto Hélène Adant 1946


                    Albrecht Dürer



                Georgia O'Keeffe con sus perros


                Louise Bourgeois, Les Etoiles 2009


                     Gerrit Dou. Un viejo académico afilando la pluma, 1630-1635

domingo, 29 de marzo de 2015

Alfabetos de la mente

Mirtha Dermisache, 1970 



Antonio Scaccabarozzi, 1978



Irma Blank, Eigenschriften, 1970



Anna Maria Maiolino (de la serie Codificações matéricas1995 



León Ferrari, Escritura, 1976 

sábado, 28 de marzo de 2015



                     Mark Peckmezian


                             Melih Dönmezer

"Y aunque no había niños jugando, ni palomas, ni tejados azules, sentí que el pueblo vivía. Y que si yo escuchaba solamente el silencio, era porque aún no estaba acostumbrado al silencio; tal vez porque mi cabeza venía llena de ruidos y voces."

- Juan Rulfo, Pedro Páramo



                            Jordan Sullivan

"Sí, has entrado en mi sangre; la habitación, toda la primavera se llena de ti..."

- Rainer Maria Rilke,  de "Segunda Elegía",  Elegías de Duino



                      Sara Robin

Tomas Tranströmer - Dos poemas





Allegro

Toco Haydn después de un día negro
y siento un sencillo calor en las manos.

Las teclas quieren. Golpean suaves martillos.
El tono es verde, vivaz y calmo.

El tono dice que hay libertad
y que alguien no paga impuesto al Emperador.

Meto las manos en mis bolsillos Haydn
y finjo ser alguien que ve tranquilamente el mundo.

Izo la bandera Haydn -significa.
"No nos rendimos. Pero queremos paz".

La música es una casa de cristal en la ladera
donde vuelan las piedras, donde las piedras ruedan.

Y ruedan las piedras y la atraviesan
pero cada ventana queda intacta.



Las piedras

Oigo caer las piedras que arrojamos,
transparentes como cristal a través de los años. En el valle
vuela la confusión de los actos
del instante, vociferantes, de copa
en copa de los árboles, se callan
en un aire más tenue que el presente, se deslizan
como golondrinas desde una cima
a otra de las montañas, hasta
alcanzar las mesetas ulteriores,
junto a las fronteras del ser. Allí caen
todas nuestras acciones
claras como el cristal
no hacia otro fondo
que el de nosotros mismos.

- Tomas Tranströmer, (Estocolmo, 15 de abril de 1931- Ibíden 27 de marzo de 2015)


                          Marc Chagall, The Red Roofs, 1958


                  Andrei Tarkovsky, El Espejo 1975

Sé mi sueño



                       Tina Sosna

viernes, 27 de marzo de 2015



   
Dedicado a Elise Plain

(en una mujer la inteligencia es lo más sexy, y si ella decide cortarse el pelo...su nuca es sublime...)

- William Hacker, Chica de pelo rubio on 7th avenue, Manhattan, New York, 2014


William Hacker, Muchacha que come una manzana, 7th avenue, Manhattan, New York, 2014


              John Felsing, "Blue Acrobats"

"porque no se peca nunca por lo demasiado, sino por lo no bastante." 

- Flaubert en una carta a Sainte-Beuve




                 Patrick Gonzales


                       Shang Ying

"El rumor continuo de los troncos cayendo sobre el empedrado de los patios. Eran descargados de las carretas, casa por casa, ante la inminencia del frío. La leña cae al suelo y anuncia el invierno. Baudelaire vela. No tiene necesidad de ninguna otra cosa que no sea ese sonido, sordo, repetido. El sol sabe que pronto será apresado “en su infierno polar”. Es como escuchar una laboriosa respiración: “Escucho temblando cada tronco que cae." 

-  “La Folie Baudelaire”, de Roberto Calasso


A cada paso, y a cada ráfaga
de viento, me gustaría poder decir:

"¡Ahora, ahora, y ahora!" Y ya no decir más "desde siempre" o "para la eternidad".
  
Wim Wenders, Wings of Desire, (1987)




                      Jake Muirhead, Moonrise Tide, 2014


                     Edward John Poynter, Psyche in the Temple of Love, 1882 (detalle)

"Lo que creemos verdadero debe ser dicho y dicho con ardor; yo quisiera, al precio que sea, descubrir una verdad hecha para sacudir todo el género humano; la diría a quemarropa." 

Joseph de Maistre (que podría sonar como el epígrafe más justo para “Mon coeur mis à nu” de Baudelaire) 

- “La Folie Baudelaire”, Roberto Calasso



                   Édouard Vuillard, El vestido de flores, 1891


                      Cy Twombly, Roses, 2002

"La fidelidad es una de las señales del genio"

(uno de los dogmas de la teología amorosa de Baudelaire)

- en una carta a Madame Sabatier




Un hongo se transforma en un paraguas, un búho, corazones-bombas atravesados por la flecha de cupido y caballos voladores. La pintura de este sueño anticipa temas surrealistas.

Magasin pittoresque (1847


"La imaginación es la más científica de las facultades, puesto que es la única que comprende la analogía universal, o aquello que una religión mística llama la correspondencia." 

- Baudelaire en una carta a Alphonse Toussenel



                            Marisol Escobar, Daisy (stamped Indelibly), 1967